Es una situación habitual, pero frustrante: oyes que la lavadora ha terminado el ciclo, pero al abrir la tapa te encuentras con la ropa empapada. Mi lavadora no exprime, pero si lava es una de las quejas más frecuentes de los usuarios. Aunque el lavado funciona perfectamente y la ropa parece limpia, la centrifugación a alta velocidad necesaria para eliminar el agua no se produce, lo que deja la ropa pesada y chorreando, y tarda días en secarse.
Tanto si utilizas una lavadora tradicional de carga superior, una moderna de carga frontal o incluso una lavadora de dos tinas que no centrifuga, comprender el funcionamiento del ciclo de centrifugado puede ahorrarte tiempo y dinero. En muchos casos, la solución es más sencilla de lo que parece. A continuación te indicamos algunas causas habituales y qué puedes hacer para solucionarlas.
Cuando la lavadora lava pero no exprime, el problema suele deberse a una simple avería mecánica o a un fallo en el sensor. Estas son las causas más frecuentes:
1. Carga desequilibrada
Las lavadoras modernas cuentan con sensores que detectan cuando la ropa se amontona en un lado. Para evitar que el tambor sufra daños durante el centrifugado a alta velocidad, la lavadora simplemente no centrifugará.
Solución: Abre la tapa y distribuye los artículos de manera uniforme. Evita mezclar alfombras pesadas con prendas ligeras en la misma carga.
2. Atascos en el alcantarillado
La lavadora debe vaciarse de agua antes de centrifugar. Si el agua se vacía demasiado lentamente, es posible que el ciclo de centrifugado no se inicie. Incluso una obstrucción parcial puede afectar a la duración del ciclo.
Solución: Comprueba que el filtro y el tubo de desagüe no estén obstruidos ni doblados.
3. Interruptor de la tapa o cierre de la puerta defectuoso
Por motivos de seguridad, la lavadora no centrifugará si detecta que la tapa está abierta. Si el interruptor está averiado o el pestillo está desalineado, la máquina puede lavar a velocidades más bajas, pero no pasará a la fase de centrifugado a alta velocidad.
Solución: Comprueba si el interruptor presenta daños físicos; si no hace clic al pulsarlo, es probable que haya que cambiarlo.
4. Correas de transmisión y motores
Si oyes que el motor funciona pero el tambor no se mueve, es posible que la correa de transmisión esté floja o rota. Esto puede ocurrir en máquinas antiguas o si se sobrecargan con frecuencia.
Solución: Revisa la correa y la zona del motor. En los modelos de doble cubeta, comprueba también el freno de seguridad situado cerca de la tapa del centrifugado.
5. Problemas de enjuague/entrada
Si la lavadora no se llena de agua durante el ciclo de aclarado, es posible que se detenga antes de centrifugar. Una causa habitual es que la válvula de entrada esté obstruida.
Solución: Comprueba que no haya obstrucciones en la entrada de agua y asegúrate de que el agua fluye correctamente.
Aunque redistribuir la ropa en la lavadora o limpiar un filtro es fácil, hay algunos problemas que requieren la experiencia de un técnico. Deberías llamar a un profesional si:
Si tu lavadora-secadora actual es antigua y los costes de reparación superan el 50 % del precio de una nueva, suele ser más conveniente invertir en una lavasecadora moderna que ofrezca funciones más avanzadas y una mayor eficiencia energética.
Prevenir siempre es mejor que tener que hacer reparaciones después. Para reducir la probabilidad de que tu lavadora lave pero no centrifugue, es recomendable incorporar algunos hábitos sencillos a tu rutina.
1. No sobrecargues la lavadora: la sobrecarga ejerce una presión enorme sobre la correa de transmisión, el motor y los resortes de la suspensión. Deja siempre suficiente espacio, idealmente el ancho de una mano, para que la ropa se mueva libremente. La sobrecarga continua puede provocar un fallo permanente del ciclo de centrifugado.
2. Limpia el filtro con regularidad: un filtro de la bomba obstruido es la principal causa de problemas de desagüe y centrifugado. Se pueden acumular pequeños objetos como monedas, horquillas y pelusas, lo que ralentiza la salida del agua. Límpielo cada 2-3 meses para mantener la secuencia de desagüe y centrifugado perfectamente sincronizada.
3. Utilice el detergente adecuado: el exceso de espuma de los detergentes que no son de alta eficiencia (HE) puede confundir a los sensores de la lavadora. Esta situación de bloqueo por espuma hace que la lavadora omita el ciclo de centrifugado para proteger el motor de la resistencia. Siga siempre la dosis recomendada para el tamaño específico de su carga.
4. Nivele la lavadora: utilice un nivel de burbuja para asegurarse de que la lavadora esté perfectamente nivelada sobre el suelo. Si se tambalea, activará el sensor de carga desequilibrada incluso si la ropa está distribuida correctamente. Si el suelo produce muchas vibraciones, considere el uso de almohadillas antivibraciones.
5.Realice lavados de mantenimiento: una vez al mes, realice un ciclo con agua caliente (60 °C/140 °F o hasta 90 °C/194 °F si el manual lo permite) con un limpiador de tambor para eliminar los residuos. Esto evita la acumulación de biopelícula y cal que pueden interferir con los sensores internos y las funciones de autolimpieza.
Cuando la lavadora no exprime pero si lava, eso no siempre significa que el electrodoméstico haya llegado al final de su vida útil. Comprobando si la carga está desequilibrada, limpiando los filtros y asegurándote de que la puerta esté bien cerrada, puedes resolver muchos problemas en casa. Sin embargo, los problemas recurrentes suelen ser un indicio de desgaste mecánico.
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Sigue la regla del 50%: si la lavadora tiene más de ocho años y la reparación cuesta más de la mitad del precio de una nueva, es mejor cambiarla. Las lavadoras nuevas ofrecen una mayor eficiencia en el consumo de agua y energía, lo que te permite ahorrar dinero en las facturas de servicios públicos.
La mayoría de las lavadoras modernas tienen una vida útil de entre 10 y 14 años. Puedes prolongar esta vida útil limpiando el filtro de la bomba cada tres meses, evitando sobrecargar la lavadora y utilizando la cantidad adecuada de detergente HE para prevenir errores en los sensores.