En este artículo, te explicaremos por qué ocurre esto, a qué señales debes estar atento y, lo más importante, qué hacer cuando el aire acondicionado se congela. Además, encontrarás soluciones rápidas, descubrirás en qué momento es mejor llamar a un técnico y cómo evitar que te vuelva a pasar.
Para funcionar al cien, un aire acondicionado necesita un flujo de aire constante y el nivel adecuado de gas refrigerante. Cuando algo altera este equilibrio, el serpentín del evaporador puede enfriarse demasiado. Es entonces cuando la humedad del ambiente se congela sobre el serpentín, impidiendo que el equipo enfríe como debería.
Las razones más comunes incluyen:
l Flujo de aire obstruido: La falta de ventilación hace que el serpentín permanezca demasiado frío por mucho tiempo.
l Falta de gas refrigerante: Las fugas bajan la presión del sistema, provocando que se forme hielo en la unidad.
l Filtros sucios: La acumulación de polvo limita la cantidad de aire que puede pasar a través del filtro.
Termostato averiado: Las lecturas incorrectas pueden hacer que el equipo trabaje por más tiempo del necesario.
Cuando empieza el problema de que el aire acondicionado se congele, estas señales iniciales suelen aparecer poco a poco, lo que le da la oportunidad de detectar el problema a tiempo antes de que se convierta en una reparación mayor:
l Goteo de agua alrededor del equipo: Los charcos cerca del aire suelen aparecer cuando el hielo interno comienza a derretirse. Al principio puede parecer poca agua, pero casi siempre es señal de que ya hay congelamiento adentro.
l Echa aire tibio en lugar de frío: La unidad puede estar funcionando, pero el flujo de aire se bloquea por el hielo, por lo que el aire se siente caliente y la habitación no se enfría correctamente.
l Hielo visible en los serpentines o tuberías: Ver escarcha o hielo en estas piezas es una señal de alerta clarísima. Normalmente, esto apunta a problemas con el flujo de aire o fallas con el gas refrigerante.
l Ruidos raros o silbidos en la unidad interior: Los sonidos como silbidos o crujidos se dan cuando el paso del aire está restringido o hay cambios de presión debido a la acumulación de hielo.
El equipo trabaja de más y enfría de menos pero enfría menos: El sistema sigue funcionando pero no logra alcanzar la temperatura que le marcaste. Cuando el aire acondicionado se congela y no enfría, el hielo actúa como un muro que bloquea el aire y evita que el equipo saque el calor de la habitación.
Si notas que tu aire acondicionado se congela, no intentes prenderlo de inmediato. Dale tu tiempo y sigue estos pasos con cuidado. Tomaremos como ejemplo un aire acondicionado mini split para guiarte en el proceso.
Lo primero es apagar la unidad y dejarla descansar. El hielo necesita tiempo para derretirse por completo, lo cual puede tardar un par de horas. Si intentas usarlo mientras sigue congelado, podrías causarle más daño. Asegúrate de que ya no quede nada de hielo antes de pasar al siguiente paso.
Una vez apagada la función de enfriamiento, cambia el equipo a modo ventilador (Fan u ON). Esto ayuda a mover el aire por el serpentín y acelera el proceso para derretir el hielo. En un aire acondicionado mini split, esto se ajusta muy fácil desde el control remoto. Es una excelente manera de ayudar a la máquina sin forzar el sistema.
Saca los filtros y fíjate si están sucios. Muchas veces, el polvo tapona la salida de aire y es la causa principal de que el equipo se congele. Lávalos o cámbialos si es necesario. Unos filtros limpios dejan que el aire corra libremente y mantienen la unidad trabajando como debe.
Date una vuelta por la habitación y checa que el aire pueda circular sin broncas. Verifica que las rejillas de ventilación estén abiertas y que no haya nada bloqueándolas. Un buen flujo de aire enfría el espacio de forma pareja y reduce el riesgo de que se forme hielo otra vez.
Nota: Si tienes un aire acondicionado portátil, revisa tanto la toma de aire como la manguera de salida del aire caliente. Si el paso de aire se obstruye, te vas a topar con el mismo problema de congelación. Mantener estas vías despejadas hace una gran diferencia.
Si tu aire acondicionadose congela repetidamente incluso después de haber intentado estos ajustes básicos, es probable que haya un problema más profundo. Detalles como fugas de gas refrigerante o piezas averiadas no se pueden arreglar con una simple revisión en casa.
Si no sabes qué hacer cuando el aire acondicionado se congela una y otra vez, lo mejor es pedir ayuda a un profesional. Un técnico especializado puede encontrar la falla y repararla correctamente, ayudando a que tu sistema funcione de manera segura y sin sufrir peores daños.
Mantener tu aire acondicionado en óptimas condiciones requiere de limpieza regular y un par de buenos hábitos. Cuando el flujo de aire es constante y el sistema está limpio, es mucho menos probable que ocurran problemas de congelamiento. Aquí te dejamos unos consejos muy fáciles para prevenirlo:
● Limpia el aire acondicionado por lo menos una vez al mes para evitar bloqueos y cortar los problemas desde la raíz.
● Cambia o limpia el filtro de aire de forma regular (idealmente cada dos semanas) para asegurar que el aire fluya bien y no se someta al equipo a un esfuerzo excesivo.
Programa un servicio de mantenimiento profesional al menos una vez al año. Así te aseguras de que todas las piezas se revisen, se limpien y trabajen a la perfección.
Ahora ya sabes qué hacer cuando el aire acondicionado se congela. El secreto está en encontrar la causa principal y solucionarla a tiempo. Mantener un buen flujo de aire, lavar los filtros seguido y revisar que el gas refrigerante esté en su nivel adecuado ayudará a que tu equipo funcione suavemente y no se vuelva a congelar.
Elegir la unidad correcta también importa mucho. Un aire acondicionado de Midea te ofrece gran valor gracias a sus filtros antipolvo de alta densidad, los cuales mejoran la salida del aire y mantienen limpias las piezas internas.
Te darás cuenta de inmediato porque el aire acondicionado ya no enfría tan bien como antes. Puede que tarde mucho más tiempo trabajando, o que el aire que sale de las rejillas se sienta tibio. Ver hielo en el serpentín o en las tuberías es otra señal muy clara. A veces, podrías llegar a escuchar un silbido o burbujeo, lo que indica que hay una fuga. Una revisión profesional es la manera más segura de confirmar el problema y arreglarlo bien.
Cuando un aire acondicionado se congela internamente, se forma hielo sobre el serpentín del evaporador y se tapa el paso del aire. Esto impide que el equipo absorba el calor de forma efectiva, por lo que dejará de enfriar o lo hará muy poco. Si lo dejas así, forzarás el compresor, lo que a la larga te traerá reparaciones mucho más costosas y daños mayores.
Sí, el equipo se puede descongelar solo si lo apagas y permites que el hielo se derrita naturalmente con el paso de las horas. Sin embargo, esto solo resuelve el problema por encimita. Si no arreglas la verdadera causa (como un filtro tapado o la falta de gas), lo más probable es que se vuelva a congelar en cuanto lo uses de nuevo.
El gas refrigerante no se consume con el uso, por lo que debería durar toda la vida útil de tu aire acondicionado. Si el nivel llega a bajar, por lo general significa que hay una fuga dentro del sistema. En ese caso, un técnico debe reparar la fuga y recargar el gas para que tu equipo recupere todo su poder de enfriamiento.